Cómo curar cogollos de marihuana perfectos, las claves

Seguro que has escuchado que el vino gana con el tiempo, pues la marihuana también. Un buen curado puede convertir un vino de tetrabrick en un gran reserva. Unos cogollos bien curados habrán fijado todos los matices de aromas y serán una delicia para el paladar.

A cambio de tal placer, solo tendrás que dedicar 5 minutos al día durante un mes después de que tu yerba se haya secado.

El curado es el proceso mediante el cual los cogollos terminan su maduración y revelan todas sus propiedades en cuanto a olor, sabor y efecto. Si se hace bien mostrará la verdadera personalidad de tu yerba descubriendo su máximo potencial, así que merece la pena tener paciencia. Sabemos que una vez seca te mueres de ganas de probarla. Si no hay más remedio puedes hacerlo con unos cogollos pero no dejes de curar el resto, merece la pena. Veamos qué necesitas, cuáles son las mejores condiciones y qué tienes que hacer para lograr el perfecto curado de tus cogollos.

Qué materiales necesitas para curar correctamente

El objetivo del curado es continuar con lo que ya has hecho en el secado: mantener unas condiciones de temperatura y humedad adecuadas y constantes para que la clorofila y la materia vegetal se sigan degradando a la vez que los tricomas van madurando, aflorando los aceites esenciales que dan sabor y efecto a tus cogollos.

Para conseguir mantener estas condiciones las claves son temperatura fresca y botes herméticos que impidan la entrada/salida de la humedad y del aire que irá oxidando tus cogollos. También se pueden usar cajas de curado con higrómetro y humidificador.

Tight vac son botes herméticos con una pequeña válvula de vacío que permite mantener la humedad además de impedir que salga el olor. También son útiles botes de cristal con cierre hermético.

El curado también se puede hacer en cajas de madera pero para que el resultado sea bueno la madera debe ser noble como el cedro rojo. Estas garantizan que no será demasiado porosa para perder la humedad y sobre todo, no aportarán ningún olor y sabor extraño a tus cogollos. Las 00 Box son cajas de lujo de manera noble y con higrómetro que mantendrá la humedad perfecta.

Evita la clásica caja de vinos de madera de pino blanco ya que su cierre no es hermético, la madera es tan porosa que no conservará la humedad y sobre todo, dejará un olor ácido a madera pino a tus cogollos.

Botes herméticos con higrómetro como este son excelentes para el uso del día a día controlando la humedad correcta.

Para los botes herméticos que no tienen un higrómetro que te marque y mantenga la humedad hoy en día cuentas con un producto clave en el curado: Los sobres Bóveda contienen un gel capaz de mantener un valor de humedad constante.

Si tu yerba esta más húmeda el gel absorberá el exceso, si por el contrario está demasiado seca el sobre soltará humedad. Un gran producto que soluciona de forma económica y sencilla lo que antes teníamos que hacer con humidificadores y otros trucos.

En la categoría de envasado y conservación podrás encontrar el bote o caja que se ajuste a tus necesidades.

Cuando el curado haya finalizado y tus cogollos hayan alcanzado su máxima expresión podrás conservar este estado a largo plazo usando envasadoras al vacío y bolsas de vacío.

Pero no nos adelantemos y veamos las claves de un buen curado.

¿Cuánto tarda el curado de la marihuana?

El tiempo de curado puede depender de factores como la calidad del secado, la cantidad de fertilizantes usada y del tipo de variedades pero lo normal es que en un mes logres el 100% de su sabor. Esto no quiere decir que antes no puedas consumirla, volviendo al símil del vino, después del secado tus cogollos pueden ser ya un buen caldo, lo único es que aún no son un reserva. Algunas variedades, afortunadamente no muchas, pueden tener curados de hasta 3 meses en los que terminan de aflorar todos sus matices de aroma.

¿Cuál es la temperatura correcta para curar marihuana?

Como ya hemos dicho, el curado es la continuación de un buen secado y las condiciones de temperatura y humedad no se diferencian mucho. La temperatura perfecta para un buen curado está entre 18ºC y 22ºC aunque no será grave si es algo más alta mientras no pase de 26ºC.

Si la temperatura es mucho más alta puedes perder el aroma y sabor ya que éstos se encuentran en los aceites volátiles de la resina que se evaporarán. Tampoco hace falta estresarse con este tema, en momentos extremos de altísima temperatura puede ser buena idea meter los botes en la nevera y solucionado. Ante la duda, para el curado siempre será mejor frío que calor. Las temperaturas frescas son ideales para conservar todos los terpenos y aromas de tu planta.

¿Qué humedad es la correcta para curar marihuana?

Para curar la marihuana la humedad perfecta ronda 60%. Valores entre el 50% y 65% son correctos siempre que la temperatura sea la adecuada. Si la temperatura sube deberíamos bajar un poco la humedad para prevenir la aparición de hongos.

Una humedad más baja del 50%  durante el curado resecará los cogollos dejándolos crujientes y detendrá el proceso de degradación del verde que es el objetivo a conseguir para aumentar el sabor de la resina.

Un cogollo seco pero esponjoso ronda un 60% de humedad y dentro de los botes podrás ajustar y mantener con conservadores como Boveda 62%.

Solo en casos extremos de muy alta humedad podrías usar gel de silíce para secar un poco los cogollos. Debes ponerlo durante un tiempo limitado y envuelto en una bolsita de tela para evitar el contacto directo con la yerba, no porque sea tóxico si no porque su formato de bolas diminutas pueden meterse dentro de tus cogollos.

Cómo hacer el perfecto curado

Ahora que ya conoces la temperatura, humedad y los botes adecuados para el curado, veamos el proceso que es muy sencillo. Recuerda que los cogollos vendrán del secado secos por fuera pero con algo de humedad en el tallo. Si los cogollos están demasiado húmedos deberías extenderlos en un lugar más ventilado hasta que estén en su punto óptimo.

Mete los cogollos en tu bote sin apretar en absoluto, el espacio debe quedar casi lleno pero debe haber aire entre cogollo y cogollo, sobre todo en la primera semana donde aún podría quedar demasiada humedad y podrían aparecer hongos.

Al día siguiente abre tus botes. Los cogollos que ayer estaban un poco crujientes ahora estarán blanditos ya que la humedad de las ramitas se ha repartido por todo el bote. Mantenlo abierto durante unos 10 minutos para renovar el aire y que salga el exceso de humedad.

Repite el proceso de abrir y cerrar tus botes entre 1 y 5 minutos durante el primer mes hasta que los cogollos estén esponjosos y ya no cambien de textura de un día para otro.

Ahora los cogollos podrían estar más apretados y es recomendable que los contenedores estén llenos a más del 80% para que no haya una oxidación rápida. Si son transparentes recuerda que tienen que estar en un lugar oscuro para que la luz no degrade la resina.

El curado es recomendable hacerlo en botes grandes porque favorecen una mejor conservación al haber mayor masa vegetal.

Cómo mantener el curado en el día a día

Por fin has llegado a la meta, tu cosecha ya está bien curada y ahora el reto es mantener la frescura el máximo tiempo posible. Cada vez que abres un bote para disfrutar de uno de tus cogollos y el olor lo inunda todo, es aroma que se va perdiendo del bote, por eso te recomendamos tener contenedores grandes para guardar el total correctamente, y otros más pequeños para lo que consumas día a día evitando estar abriendo los botes grandes constantemente.

Hay frascos y contenedores que te permiten controlar la humedad y los sobres de Boveda están adaptados a cualquier tamaño, lo que los hacen perfectos para estos botes.

La marca Tight Vac ha creado los Spacevac, unos contenedores pequeñitos que entran en cualquier bolsillo y disponen de una válvula para cerrarlos herméticamente y que no desprendan prácticamente ningún olor.

Abrir los botes constantemente puede hacer que se oxiden tus cogollos demasiado rápido por efecto del aire y la luz. Unos cogollos oxidados pierden el aroma y adquieren un color marrón tabaco poco apetecible.

Lo que no vayas a consumir a corto plazo es buena idea conservarlo al vacío o incluso en la nevera. El fresco, la ausencia de luz y el cierre hermético retrasarán mucho la oxidación y tus cogollos se conservarán en su mejor estado durante más tiempo.