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Interior · propagación

Plantas madre
Conservar una genética todo el tiempo que quieras.

Una madre es cualquier planta destinada a producir esquejes, mantenida en crecimiento perpetuo a 18 horas de luz. Bien llevada, una en maceta de 3 litros te da entre 10 y 30 esquejes cada veinte días — y te ayuda a conservar la variedad que te gustó.

Ver material de esquejado germinadores, bandejas y enraizantes
Planta madre de cannabis con varias ramas en una maceta negra
18/6horas de luz y oscuridad, siempre
10-30esquejes cada 20 días en maceta de 3 L
1-2 añoslo que se mantiene una madre antes de renovarla
22/18 °Cdía y noche: más fresca que un cultivo normal

La Barraca de María · tienda en Avenida del Puerto 58B, Valencia

¿Para qué quiero una planta madre?

Para no depender de la suerte. Hay plantas que por sus cualidades de sabor y aroma, o por sus efectos, quieres conservar en el tiempo y poder cultivar cuando te apetezca. Una madre es simplemente esa planta, mantenida en crecimiento permanente para ir sacándole esquejes.

Al no bajar nunca de 18 horas de luz, no entra en floración y puede vivir años. Se poda de forma que se prime la generación de muchas ramas —que serán los futuros esquejes— en lugar del crecimiento vertical. Por internet circulan ejemplares de más de quince años, mantenidos entre cultivadores que se reparten los esquejes.

Compartir esquejes es buena práctica para ti y para la comunidad: pruebas cosas nuevas, es fácil recuperar una genética si la pierdes, y conoces a gente interesante.

Parámetros

Condiciones de una planta madre

Más fresca y más contenida que un cultivo normal: no buscas que crezca rápido, buscas que dure.

ParámetroValorPor qué
Fotoperiodo18 h luz / 6 h oscuridadCrecimiento perpetuo: nunca entra en floración
Temperatura22 °C día / 18 °C nocheFrena el crecimiento y las plagas se desarrollan peor
Humedad60 – 70 % HRPor encima empiezan los problemas de hongos
pH6 – 6,5En tierra, con agua de calidad
Maceta3 – 5 L3 L bastan para unos 25 esquejes; 7-11 L para madres grandes
Abonado1 vez por semanaCada 2 semanas si necesitas menos esquejes

Una madre bien llevada en maceta de 3 L da entre 10 y 30 esquejes cada 20 días, y se mantiene 1 o 2 años antes de renovarla desde uno de sus propios esquejes.

El mantenimiento

Podar para que produzca

La forma de la madre se construye; no sale sola.

  1. 01

    Forma la estructura a lo ancho

    Empieza dejando 3 ramas principales y guíalas hacia los lados. Déjalas crecer hasta 4 nudos y corta dejando 2: tendrás 3 ramas con 2 subramas cada una. Repite el proceso con esas 6, separándolas uniformemente.

  2. 02

    Corta esquejes dejando 2-3 nudos

    Al sacar cada esqueje, deja entre 2 y 3 nudos por debajo del corte para que esa rama siga produciendo. De vez en cuando quita alguna rama grande para renovar y que la madre no gane altura.

  3. 03

    Abona después de podar, no antes

    Saca los esquejes primero y abona después de la poda. Los esquejes enraízan mejor si no vienen muy abonados — lo que no significa que la madre pueda tener carencias, eso no.

  4. 04

    Poda de raíces cada seis meses

    Sácala de la maceta y, con un cuchillo de sierra, corta 1-2 cm de cada cara del cepellón, rellenando el hueco con sustrato nuevo. Riega con estimulador de raíces y apártala de la luz uno o dos días: es un estrés enorme y la planta debe estar sana.

La regla que no se puede saltar: madre limpia

Hay que mantenerlas libres de plagas, porque si no arrastrarás la plaga a todos los cultivos que hagas con sus esquejes. Una madre infestada no es un problema de una planta: es un problema de todas las cosechas siguientes.

Por eso se mantienen algo más frescas de lo normal, alrededor de 22 °C de día y 18 de noche. Además de controlar el crecimiento, las plagas se desarrollan peor con el frío. Y por eso conviene no dejar que la madre se haga enorme: cuanto mayor es, más esquejes da, pero más difícil se hace revisarla a fondo, sobre todo contra araña roja.

La humedad, en torno al 60-70 %. Por encima empiezan los hongos, y un hongo en la madre viaja igual de bien que una plaga.

Misma genética no significa plantas idénticas

Conservar una planta madre permite obtener esquejes que comparten, en términos generales, la información genética del ejemplar elegido. Eso no garantiza que todos crezcan igual: dos clones pueden mostrar diferencias visibles si se desarrollan en ambientes distintos.

La luz, la temperatura, el agua y la nutrición influyen en su desarrollo. Un estudio sobre propagación clonal de cannabis observó diferencias en la arquitectura de plantas madre y en el enraizamiento según las condiciones y la variedad estudiada.

Genética, ambiente y fenotipo: qué cambia

La genética es la información heredada; el ambiente son las condiciones en las que crece cada ejemplar. El fenotipo reúne las características que observamos, como tamaño, color y ramificación, y resulta de la interacción entre ambos factores.

Que dos esquejes de la misma madre tengan distinto aspecto no demuestra por sí solo que su genética haya cambiado. Para comparar su evolución conviene anotar las condiciones de cada espacio. Un termohigrómetro con registro de máximos y mínimos ayuda a seguir la temperatura y la humedad; si necesitas iluminación para madres, en la tienda está el LED SMD 100 W para madres y esquejes de Innotech.

El estado sanitario de la madre también importa

Un esqueje puede conservar la genética de su madre y, aun así, partir de material debilitado o afectado por un problema sanitario. La identidad genética y el vigor de una planta son cuestiones distintas.

Por eso, una diferencia de crecimiento no demuestra que la variedad haya «perdido» sus rasgos. Conviene revisar la salud de la madre y trabajar con herramientas limpias. En nuestro catálogo hay tijeras de precisión para la poda y trampas adhesivas amarillas para vigilar insectos voladores; las trampas no sustituyen la revisión de hojas y tallos.

¿Los clones pierden calidad con cada generación?

No hay una regla por la que un esqueje obtenido de otro pierda calidad automáticamente. Una experiencia aislada sin pérdida aparente de vigor tampoco garantiza que una línea permanezca inalterada indefinidamente.

Para interpretar cambios hay que considerar el ambiente, el historial y el estado sanitario. También se han documentado mutaciones somáticas dentro de plantas de cannabis, aunque ese hallazgo no permite atribuir a ellas cualquier descenso de vigor observado. Compartir genética ayuda a conservar las características de un ejemplar, pero no promete resultados idénticos en toda situación.

Dónde seguir

Lo que nos preguntan en la tienda

¿Cuánto dura una planta madre?

Lo normal es mantenerlas de uno a dos años y renovarlas a partir de un esqueje suyo, lo que permite conservarla durante generaciones si se mantiene sana. Por internet circulan ejemplares de más de 15 años, mantenidos entre cultivadores que se reparten los esquejes.

¿Por qué mantenerlas más frescas que el resto del cultivo?

Por dos motivos. Uno, para controlar el crecimiento: a menos temperatura, crece menos, y a una madre no le pides velocidad salvo que necesites montones de esquejes. Dos, porque las plagas se desarrollan peor con el frío, y una madre con plaga te contamina todos los cultivos que salgan de ella.

¿Qué luz necesita?

Poca, y suave: no está floreciendo. Lo importante es el ciclo de 18 h de luz y 6 de oscuridad, no la potencia. Para madres pequeñas de 20-40 cm basta muy poco; cuanto mayor sea la madre, más luz querrá — y más difícil se hace controlar plagas, sobre todo araña roja.

¿Por qué se forma a lo ancho y no a lo alto?

Porque lo que quieres de una madre no es una planta bonita, son puntos de corte. Una estructura ancha y ramificada te da muchas más ramas cortables que una planta alta, y además cabe en un espacio bajo sin tocar la luz.

¿Es buena idea compartir esquejes?

Muy buena, para ti y para la comunidad: pruebas genéticas nuevas, es fácil recuperar una que hayas perdido si alguien la tiene, y conoces gente interesante. Es como se han mantenido vivas muchas variedades durante décadas.

Conservar una genética
empieza por una madre sana.

Fotoperiodo de 18/6, fresca, ancha y revisada de plagas cada poco. Renuévala cada año o dos a partir de uno de sus propios esquejes y favoreces su continuidad.

Ver material de esquejado

Si quieres montar tu primera madre, te decimos qué necesitas según cuántos esquejes quieras. Avenida del Puerto 58B, Valencia.